viernes, 21 de septiembre de 2012

Three summer days




Me miró de soslayo, torciendo el gesto mientras giraba sobre sus pequeñas bailarinas de charol. Esperaba mi aprobación, pero yo me tragué las palabras y le di otro sorbo al vaso de cristal. Afuera el otoño arrastraba la hojarasca de la acera, llevándose el polvo de un verano donde no hubo más que sudor de trabajo en las viñas, bajo un ardiente sol que tostó nuestras pieles sin contemplación. Y una bolsa de plástico bailaba avenida abajo, mientras ella trastabillaba como una peonza recién lanzada por la alfombra del salón. Llegó un momento en el que el encaje blanco no era más que espuma de mar, porque mis ojos no terminaban de acostumbrarse a la velocidad del cambio. Me acordé de lo bonitas que eran las cúpulas en Viena, de los balcones con tiestos sin flores y de aquel zumo de uvas que nunca llegó a fermentar. Se acercó un poco más y me susurró algo al oído:
─Si no sales conmigo afuera, el cielo besará la tierra sin que nosotros podamos verlo.
Y así fue como las nubes escucharon las palabras de Cecilia y empezó a llover de repente. Al principio despacio, un repiqueteo intermitente que tan solo acariciaba la hierba, pero al rato cayó una tromba con la fuerza de una cascada. Tuve miedo de que nos perforara la piel, pero ella quería ir a por las uvas. Porque si las uvas se echaban a perder, ¿qué sentido tenía todo aquello? 

8 comentarios:

Leonard dijo...

me ha encantado, espero poder leer una continuación, tu prosa es agradable y la historia al seguir los pensamiento de un "quien" in-nombrado, me parece otorgan una personalidad sin cuerpo, casi como simple deseo.
un beso, preciosa.

Nahuel dijo...

como siempre encantador. Un estilo intimo y hermoso.

Saludos, Nahuel.

Abismo dijo...

que preciosidad de texto...

tal vez el sentido sea disfrutar de esas uvas ;) no hay que buscar más, el resto ya vendrá

Besos abisales

V dijo...

Tu delicadeza al escribir es delirante... Y dile corra, que el verano no haya transcurrido en vano.

Besos:

V

X dijo...

Me gustan esas referencias a cosas del pasado que no tenemos ni idea de lo que serán, pero apuesto a que para la autora significan algo, igual que para los protagonistas. :-)

http://atlantis2050.blogspot.com

Jorge Ampuero dijo...

A veces hay un sentido hasta en un sin sentido.

Besos ;-)

Ann. dijo...

Siempre que entro aquí me invade un sentimiento de tranquilidad delicioso que hace que me quede atrapada un buen rato, llegando a releer entradas que ya había leído. Y me encanta.

Un beso enorme,

Anna

Ana dijo...

Jo, qué bonito... :) Me encanta el final y ese estilo, tan poético, tan tuyo ^^

¡Un beso!