miércoles, 22 de enero de 2014

Die unerträgliche Leichtigkeit






Leer a Kundera a la luz de una vela que parece nunca consumirse mientras nuestros ojos permanezcan abiertos. Enfrente, un viejo cementerio se extiende bajo un cielo encapotado que parece nunca casarse de llover. El miedo que se agria en la punta del paladar lo endulzas con besos rítmicos, enredados. Me preguntas si acaso temo al paso del tiempo, al envejecimiento. La carne se pudre aquí y al otro lado del océano. Y a la mañana siguiente, la luz baña tu cuerpo semidesnudo, tu pétrea musculatura de marfil, intacta ante los vicios indeseados. Café de filtro y huevos especiados más de la cuenta. Tiemblo, tiemblo como una hoja bajo las sábanas húmedas. Me aterra, me aterra esto de vivir. La vida desgasta y, contigo, cada vértice de mi cuerpo se erosiona a velocidad de vértigo.  

Die Quelle der Angst liegt in der Zukunft, und wer von der Zukunft befreit ist, hat nichts zu befürchten. 

2 comentarios:

Meel Romero dijo...

Me encantó.

Nahuel dijo...

Tan Hermoso

saludos, nahuel