jueves, 28 de mayo de 2015

Gymnopédies

Rhoda loves to be alone. She fears us because we shatter the sense of being which is so extreme in solitude.

The Waves



Se aproxima al grueso cristal, con la inseguridad propia de alguien que no pisa suelo conocido. Los casi etéreos copos de nieve aterrizan sobre las lápidas, que pasan de lucir una fina capa de musgo húmedo a vestirse de blanco para el invierno. Las notas de piano vibran en la habitación en el orden que Satie las dispuso, la envuelven como el hálito templado que minutos antes había chocado contra la piel de su cuello. Su ausencia la reconforta, pues una breve despedida reaviva las ganas por el reencuentro.

Entonces cae en la cuenta de que es cierto aquello de que todo no era más que una eterna tensión, un tira y afloja en el que se encuentra la búsqueda perpetua, el constante deseo de hallar el momento y el lugar exactos que permitan la coincidencia. Ya es un azar lo de estar viviendo. De ahí que el escenario tras la ventana se le antoje distante y falaz, como si no fuera más que un fruto de la casualidad que sean sus ojos los que aquel cementerio contemplan. Un conjunto de variables tan frágil, tan propenso a no ser cierto, que termina no siéndolo.

La incógnita la acompaña casi sin tregua, la persigue sin que ella intente escapar siquiera. Ella duda con gusto, sobre todo entre estas cuatro paredes que tanto amenazan con desprenderse. Esta cárcel de ladrillo que, por suerte o por desgracia, trae consigo una seguridad inquebrantable, una rutina perpetua e inalterable. Así que estos días en los que el año ya toca a su fin, se aferra al tiempo con ambas manos, bebe de esa realidad con una sed insaciable. De forma intensa, atropellada, casi enfermiza.


A veces ocurre que, en ese ininterrumpido abrazo, le fallan de repente las fuerzas. Durante unos segundos no es capaz de amarrarse con el mismo ahínco. Todo se vuelve detestable a causa de su propia naturaleza efímera. 

6 comentarios:

Nahuel dijo...

Qué bueno leerte de nuevo (esta vez por aca)...cuanto disfruto contlas fotos que subes, son en sí ya poesía.A propósito de las fotos te quería preguntar si las editas o las subes tan y como salen de la camara, tienen un encanto que no logro por lo que no hago mas que quejarme por mi mala suerte o falta de talento ante la cámara jaja.... Segunda pregunta: dirías que tu mayor influencia al esscribir es Cortazar? Siempre lo encuentro un poco en tus letras, algo adorable... Disculpa tantas preguntas. Disfruté leyendotee de nuevo.

Saludos, Nahuel.

Nahuel dijo...

Ah y disculpa la ortografía y redacción, algo raro le pasa al teclado de micelularr

Nahuel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nahuel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dafne Isern dijo...

Muchas gracias. Todas las fotografías las edito con Adobe Photoshop CS. Hubo una temporada en la que me aficioné a ver muchos tutoriales por Internet y a ir probando con este programa. Basta con dedicarle algo de tiempo y con tener interés.

No sabría decir quién es mi mayor influencia al escribir. Creo que todos y cada uno de los libros que he leído han tenido impacto en cómo me expreso; unos más que otros, por supuesto. Por un lado, me halaga que me compares con un genio de la escritura como es Cortázar, aunque creo que es imposible copiar a alguien como él. Tiene una prosa tan laberíntica, innovadora e inesperada, que en ocasiones parece no seguir un patrón fijo. Quizás una de las pocas cosas que compartamos sea el hecho de ser traductores (¡que no es poco!).

No te preocupes por preguntar, porque siempre estoy encantada de responder si son preguntas que se agradecen.

Un saludo.

Nahuel dijo...

Jaja pues de veras que no había caído en cuenta en lo de traductores, vaya coincidencia.

Probaré en algún rato libre adobe. gracias.